秋の雨
デジタル記憶

Demeter y Perséfone

 



Anoche, a mi madre se le ocurrió ver Hercules, de Disney y una pregunta rondó por mi cabeza: ¿Será que Demeter se llevaba así con su hija?. Quienes somos amantes de la mitología griega sabemos sobre el mito de Las Cuatro Estaciones, o mejor conocido como Hades y Persefone, pero el propio nombre deja afuera a la tercera persona: Demeter, quien sufrió mucho. Para las personas que no conocen el relato, se los resumire:

“Perséfone, hija de Deméter (diosa de la cosecha) y Zeus (dios del rayo), fue raptada por Hades, su tío y gobernador del inframundo, quien la llevó a su reino para convertirla en su reina. Deméter, devastada, dejó de hacer crecer las cosechas, provocando una hambruna mundial. Ante la desesperación, Zeus intervino. Se descubrió que Perséfone había comido unas semillas de granada en el inframundo, lo que la ataba a ese lugar. Se llegó a un acuerdo: Perséfone pasaría una parte del año con Hades y el resto con su madre en la Tierra. Así, cuando Perséfone está con Hades, Deméter se entristece y llega el invierno. Cuando Perséfone regresa, Deméter se alegra y la tierra florece, trayendo la primavera y el verano.”

 Ahora bien, cuando me adentré en la mitología griega, este mito se convirtió en mi favorito, y lo sigue siendo. Sentía que me identificaba con ella, con Perséfone, pero no porque me involucre con algún tío. No, eso jamás. Más bien, por los problemas que una puberta puede tener con su madre. Todas en algún momento pensamos: “Ella no entiende” o “Es que ella no está en mis zapatos”. Y seguro la discusión era por algún chico o amiga que nos rompió el corazón, o no nos encontrábamos de buen humor ese día. Nunca pude ponerme en el lugar de mi madre debido a que me creía importante 一y creo no ser la única一, en mi cabeza no existía la posibilidad de que mi progenitora pudiera entenderme. Estaba tan equivocada.

Mientras leía sobre Perséfone apoyé a Hades, pero ahora viéndolo con otros ojos y otra mentalidad solo puedo imaginarme el sufrimiento de Demeter. Porque mientras buscaba a su hija, fue abusada por su otro hermano, Poseidon (dios de los mares), ambos transformados en caballo y yegua. De esa unión forzada, nacieron gemelos: Despena o Despoina (como quieran llamarla) y Arion, un caballo. Sin embargo, aunque todo parezca horrible durante la búsqueda, tuvo el apoyo y ayuda de Hécate, la diosa de la magia y brujería.

Por mucho tiempo nunca conectaba con Demeter, me parecía una madre muy sobreprotectora y terca, que no dejaba ser libre a su hija. Tenía nueve, apenas sabía sobre los peligros del mundo, ¿por qué? Porque mi madre no me los decía, en cambio me protegía con sus acciones. Eso me hace pensar que la propia Perséfone pasó por lo mismo durante su crianza, quizás por miedo o la falta de comunicación la joven diosa no se sentía libre. Como mujer, sabiendo lo que se encuentra afuera, no puedo estar más de acuerdo con Demeter.

Demeter tiene un gran poder, tiene inteligencia, carácter… y es menospreciada. Su historia nos deja ver como los hombres la han dejado de lado y utilizado solo para sus deseos, no obstante también como es el amor que tiene una madre. Ella consiguió volver con Perséfone, aunque no por mucho tiempo y tuvo que adaptarse a la nueva versión de su pequeña, quien ya no era una joven diosa, sino una reina. ¿Cómo se sentiría una al ver que su heredera ya no es inocente, sino que se convirtió en una mujer y esposa? Y 一peor aún一 no haber podido acompañarla en el proceso.

Creo que a todas y todos nos ha pasado que llorábamos pasada la medianoche, estando en cualquier lugar pero sin nuestra madre, rogando que nos busque ella para irnos a nuestra respectiva casa. Y aparecía, seguro nos regañaba por despertarla a las tres de la mañana. El tema aquí es ella, la mujer que nos adora y nos ayuda en cada paso que damos 一y aunque no lo digamos一 sentimos sus manos temblar sobre nuestros hombros, para que no nos tropecemos. Esa mujer que nos enseñó a vivir, intentando no cometer errores, que cosa tan difícil.

Una madre no es quien procrea, es quién ama y acompaña. Madre es quien se enorgullece de nosotros por quienes somos, cómo cambiamos y en que nos convertimos. Madre es quien guía, despeja el camino por nosotros y se inquieta cuando cortamos camino o pasamos por algún arbusto.

Madre son aquellas que ya lo son. Madre son aquellas que adoptan. Madre son aquellas que lo intentan y no pueden. Madre somos todas, sin importar la edad o lo que sea, si un pequeño o pequeña necesita algo ahí estamos todas.

Madre es Demeter, quien se preocupa e hizo lo que pudo por salvar y volver a estar con Perséfone.

Quiero terminar agradeciendo a todas y todos, por el esfuerzo que hacen cada día por sus hijos e hijas. No es fácil, el trabajo de madre y padre es complicado, no importa el género o edad. A veces nos cuesta expresarnos, pero les pido que por lo menos diganle algo cariñoso a sus padres y viceversa, ustedes a sus hijos. No sabes cuanto les alegrará al corazón un tan solo “Te amo”.

 

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